Hoy el Gobierno del presidente obrero cumple 4 años

Nicolás Maduro avanza en la construcción del Estado socialista

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) colocó a Venezuela como el quinto país en el mundo con mayor matrícula universitaria.

Caracas.- “Mi opinión firme, plena como la luna llena, irrevocable, absoluta, total, es que en un escenario que obligaría a convocar como manda la Constitución, de nuevo a elecciones presidenciales, ustedes elijan a Nicolás Maduro como presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Yo se los pido, desde mi corazón de patriota”.

Esta fue la petición que el Comandante Supremo de la Revolución Bolivariana, Hugo Rafael Chávez Frías, realizó al pueblo venezolano el 8 de diciembre del año 2012 desde el Palacio de Miraflores, a causa del viaje programado hacia La Habana-Cuba para continuar con su tratamiento médico oncológico.

Luego de la siembra física del líder de  la Revolución Bolivariana, el 5 de marzo del año 2013, se  cumple con su última voluntad; el 9 de marzo, el Consejo Nacional Electoral (CNE) convoca formalmente al proceso de elecciones presidenciales en Venezuela.

Es así, como el 14 de abril, Nicolás Maduro, obtiene la victoria para el periodo presidencial 2013-2019 con un total de 7.505.338 votos, representando el 50,61% del pueblo venezolano; mientras que el principal representante de Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Henrique Capriles Radonski, obtuvo 7.270.403 votos que representó el 49.12% de la población.

Tras los resultados, se desató una ola de violencia en las calles venezolanas por el llamado de Radonski a “descargar la arrechera” y desconocer los resultados emitidos por el CNE. Sus simpatizantes, en cumplimiento de las directrices salen con la más atroz de las furias y dejan como resultado muertes, heridos e innumerables pérdidas materiales en el país.

Conspiración constante
El 19 de abril de ese mismo año, Nicolás Maduro, es juramentado como presidente legítimo ante la Asamblea Nacional (AN). Promete, cumplir con la Constitución y  las leyes que rigen a la República “para construir una patria de felicidad independiente y socialista para todos y todas”.

Una estrategia de golpe suave y continuado aunado actualmente a la guerra económica sostenida, forman parte del constante ataque de la oposición durante los cuatro años de gestión del presidente chavista y obrero. Estos factores, puestos en marcha desde su llegada pretenden una vez más derrocar al Gobierno revolucionario.

Sin embargo, a pesar de la conspiración permanente el Jefe de Estado mantiene su llamado al diálogo y su convicción firme de continuar con el legado del Comandante Eterno, Hugo Chávez mediante el cumplimiento irrestricto de la Constitución y el Plan de la Patria 2013-2019.

Guerra económica, estrategia del imperio
En el año 2015, Estados Unidos a través de la Casa Blanca declaró a Venezuela como una amenaza “inusual y extraordinaria” para su seguridad nacional; esta manifestación fue apoyada por la oposición venezolana y  ratificada por el mandatario estadounidense en marzo del siguiente año.

Desde la llegada del presidente Nicolás Maduro, la derecha venezolana desarrolla acciones desestabilizadoras que comprenden  sabotajes económicos, manipulación informativa, guarimbas, conspiración internacional, entre otras acciones.    

La secuencia de ataques hacia la gestión del presidente Maduro, forma parte del programa de golpe continuado por parte de Estados Unidos que busca generar el escenario perfecto para una posible intervención que violaría la soberanía nacional.

Manipulación de imágenes y tergiversación de la información, se difunden constantemente por los medios de comunicación social nacionales e internacionales, así como en las redes sociales. Pretenden hacer creer al mundo que Venezuela no es un país democrático y con libertad de expresión, cuando el Gobierno Bolivariano realmente promueve la paz.

Inversión social en revolución
Como respuesta a los ataques manipulados por sectores opositores apoyados desde el extranjero, el Gobierno Bolivariano creó mecanismos, planes y misiones sociales que buscan garantizar el abastecimiento de alimentos a la población, equidad, justicia social y el buen vivir; además del acceso a bienes y servicios para solventar las necesidades básicas, contrarrestar el acaparamiento y la especulación en los precios de los productos.

Una muestra de ello, es la creación de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap) conjuntamente con el Ministerio del Poder Popular para la Alimentación (Minppal) que se encargan de realizar los censos, planificación, distribución y entrega de alimentos, productos de limpieza e higiene personal, acaparados como parte de la guerra del capitalismo. Próximamente, se contará con el Clap Maternal que beneficiará a la población de mujeres embarazadas.

Otra novedosa política de inclusión ideada como mecanismo de protección, es la Tarjeta de Misiones Socialistas, instrumento financiero creado  con el fin de garantizar el otorgamiento de subsidios directos destinados a la alimentación y la salud de sectores vulnerables.

La Revolución Bolivariana, también garantiza a las familias venezolanas hogares dignos a través de la Gran Misión Vivienda Venezuela que otorga hogares principalmente a las familias que se encuentran en zonas vulnerables. En la actualidad más de un millón quinientas mil viviendas han sido entregadas a nivel nacional.

Hacia una Venezuela potencia
Los 15 motores productivos establecidos en el Plan de la Patria 2013-2019 que desarrolla el Gobierno Revolucionario como parte de la Agenda Económica Bolivariana, permite el desarrollo y la concreción de acuerdos y financiamientos a pequeños, medianos y grandes emprendedores para garantizar el crecimiento económico de Venezuela, siguiendo el  legado del Comandante Supremo Hugo Chávez.

Masificación del conocimiento
Educación gratuita y de calidad, es la premisa del Gobierno Bolivariano para avanzar en la transformación universitaria, y como muestra de ello se otorgan becas, herramientas tecnológicas (Canaima, Tablet, entre otros) y dotaciones a las casas de estudio para la formación de la mujer y del hombre nuevo comprometido con su entorno y comunidad.

El acceso a la ciencia y la tecnología, rompe con el viejo paradigma de la universidad. En revolución las comunidades se transforman en aulas con el fin de masificar el conocimiento y generar conciencia política en los estudiantes.

Todo este esfuerzo, fue y es reconocido internacionalmente en el año 2014 por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) que colocó a Venezuela como el quinto país en el mundo con mayor matrícula universitaria.

Este 14 de abril, se cumplen cuatro años del Gobierno constitucional del presidente Nicolás Maduro. La Revolución Bolivariana, con la participación protagónica del Poder Popular, avanza ante las acciones desestabilizadoras promovidas por la derecha venezolana y el legado del Comandante Supremo Hugo Chávez, se fortalece cada día más.

Mppeuct/Joelin Jiménez