Reportaje
El pueblo decidió alzar su voz contra el intervencionismo

Abril de 2002: Un Golpe de Estado que quiere volver a gestarse

Empresarios y dueños de medios de comunicación social de país, conjuntamente con actores políticos de la oposición venezolana fraguaron el plan conspirativo contra la constitucionalidad del país. Estrategia que aún sigue vigente.

Caracas.- Hoy se cumplen 15 años del fatídico Golpe de Estado perpetrado en los primeros días de abril del año 2002 contra la recién gestión de Gobierno del presidente legítimamente electo, Hugo Rafael Chávez Frías. Ese triunfo, causó efecto negativo en algunos sectores de la población, vinculados al poder político, militar y económico.

Diferentes acciones de paros y huelgas, se llevaron a cabo, la directiva burguesa y algunos empleados de la empresa estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) y cabecillas de la Confederación de Trabajadores de Venezuela, se unieron para conspirar contra el Gobierno Revolucionario, realizaban reuniones que eran transmitidas descaradamente por los medios de comunicación social nacionales e internacionales, cuya tarea fundamental fue la de manipular de manera vil los acontecimientos ocurridos en Puente Llaguno el 11 de abril.

La idea, era acusar al presidente Chávez de las muertes planificadas por sectores de la ultraderecha nacional conjuntamente con el Departamento de Estado Americano. Sin embargo, a pesar de la canalla mediática, los medios comunitarios jugaron un papel fundamental en el en desmontaje de las matrices de opinión conspirativas.

Con el montaje de que Chávez había renunciado a la presidencia -cuando en realidad estaba secuestrado- el presidente de Fedecámaras, Pedro Carmona Estanga, fue juramentado como presidente de facto, 47 horas después del Golpe de Estado; tiempo que tardó el pueblo revolucionario en movilizarse y organizarse para retomar el hilo constitucional de la nación con el rescate del líder de la Revolución Bolivariana, quien llegó en helicóptero la madrugada del 13 de abril ​ de 2002.​

Muerte jamás esperada

Con la muerte jamás esperada del presidente Chávez el 5 de marzo de 2013, la estrategia de acciones de la oposición cambió, Nicolás Maduro, fue electo presidente de la República en el mismo año. Comenzaron a aplicar medidas que fueron catalogadas como golpe suave para procurar la caída del Gobierno y causar efectos negativos en el pueblo. Acción que se mantiene actualmente pero de forma más sistemática.

El golpe de aquel 11 de abril, abrió las mentes del pueblo que tomó conciencia de lo ocurrido reflexionando sobre las consecuencias de un posible gobierno de derecha, ese mismo pueblo que hoy resiste gallardamente a la guerra económica.

El plan conspirador sigue vigente

Arribamos al año 2017, las intenciones de la oposición de revivir el golpe del 11 de abril de 2002 siguen vigentes y las acciones mediáticas nacionales e internacionales, las acciones políticas a nivel nacional e internacional no cesan, insiste la oposición en utilizar instancias de organizaciones en el exterior para pedir apoyo, esto es un acto de injerencia en asuntos internos de cualquier país. La derecha venezolana, persiste en tratar de socavar las bases establecidas en democracia popular y participativa.

Ya son​ cuatro años de resistencia, desde que asumió la presidencia de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, la oposición pretende aprovechar la coyuntura que vive económicamente Venezuela para llevar a cabo sus planes de derrocar, sea como sea, al Gobierno. La baja de los precios del petróleo es un factor que aprovechan para usarlo a su favor.

Guarimbas: estrategias violentas de manipulación

Las guarimbas, también constituyeron una manera de iniciación del golpe, estas estrategias violentas estaban orientadas a derrocar al Gobierno y fue ordenada por los ideólogos de “La Salida”. Tras la derrota presidencial de Henrique Capriles Randoski en abril de 2013 -por segunda vez en seis meses- se cerraron calles, con saldo víctimas fatales. Las protestas golpistas guarimberas de 2014, dejó un saldo de 43 muertos y más de 800 heridos en Venezuela. Las guarimbas, son para los actores políticos la iniciación de un constante 11 de abril.

Asamblea Nacional en desacato

Con la mayoría de diputados en la Asamblea Nacional (AN) la oposición se cree con más poder para enfrentarse al Poder Ejecutivo, y así lo han pretendido hacer ver al “fabricar un enfrentamiento de poderes”. El desacato está puesto a la orden del día.

El mismo día de la instalación de la AN, el discurso estuvo apegado a la apología del delito, se planteaba como tareas la rebelión contra la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, ofreciendo la restauración de la IV República de su derogada Constitución de 1961 y su democracia representativa.

La Asamblea Nacional está en desacato desde principio de este año 2017 y mantiene esa actitud para consolidar ese enfrentamiento con el Poder Ejecutivo, principalmente, sin descartar otras instancias, un ejemplo de este desacato es haber impedido el acceso al edificio administrativo de la Asamblea Nacional, el lunes 20 febrero a la auditora interna designada por el contralor general de la República, Manuel Galindo Ballesteros, el pasado 13 de febrero.

OEA: otra parte de la arremetida golpista

La Organización de Estados Americanos (OEA), es un foro político para la toma de decisiones, el diálogo multilateral y la integración de América ¿
​Y​ esto de integración se está cumpliendo? Es bien sabido que desde esa organización se apoyan actos contra países de la región y en otros casos dan la espalda, sería extensa la lista para nombrar los hechos ocurridos en este aspecto.

La OEA siempre es avalada y apoyada por el Gobierno de los Estados Unidos para intervenir en países de Nuestra América cuando considere que sus intereses están están en peligro.

Las descalificaciones recientes contra Venezuela, por parte del secretario general ​Luis​ Almagro​ Lemes​, han hecho eco en países que están bajo la lupa del gobierno estadounidense, esto no es nada nuevo, ya otros secretarios generales de la OEA han hecho lo mismo, y no tienen escapatoria, porque están subyugados a los designios de imperialismo del norte.

Solicitar la aplicación de la Carta Democrática contra de Venezuela, es un acto que no tiene asidero jurídico y no es legítimo, quedó demostrado con la participación de la canciller de Venezuela, Delcy Rodríguez, quien desmontó de manera minuciosa e irrefutable la estrategia de desprestigio contra la Revolución Bolivariana. La denuncia, también fue reafirmada por el embajador permanente alterno de Venezuela ante la OEA, Samuel Moncada. La campaña de desprestigio en contra del país en el exterior, es producto de la sucia estrategia comunicacional, acciones y actuaciones de los opositores venezolanos y sus aliados.

Todos los actos y acciones de la oposición venezolana van dirigidas a buscar el derrocamiento del Gobierno Revolucionario, legítimamente electo por votos del pueblo, cosa que no se ve tan fácil como ellos pretenden. La movilización de ese pueblo patriota realizada los días 11, 12 y 13 de abril de 2002, para rescatar la soberanía nacional se mantienen viva. Hoy día, a pesar de la situación política, económica y social que vive Venezuela, el pueblo defiende y defenderá los logros obtenidos desde la llegada de la revolución en 1999.
 

Prensa/Mppeuct/Manuel Ustáriz